C84-¡TU MUJER ESTÁ DESQUICIADA!
Aurora salió de su oficina justo a tiempo para ver a Jimena alejándose por el pasillo, dejando a una joven asistente al borde de las lágrimas. La mujer caminaba con paso firme hacia los baños y Aurora no lo pensó dos veces y la siguió.
"Es hora de ajustar cuentas, Jimena. Tú y yo," pensó mientras apretaba el paso.
Cuando Aurora entró al baño, Jimena estaba frente al espejo retocándose el labial rojo con movimientos precisos y altivos. El sonido metálico del "clic