C79-TENDRÍAS QUE MATARME.
C79-TENDRÍAS QUE MATARME.
Aurora lo siguió al baño, la mano aún entrelazada con la de él. Angelo giró la llave de la ducha, probó el agua con la palma y, cuando estuvo perfecta, la guió bajo el chorro con una mano en la cintura. No hubo palabras al principio, solo el sonido del agua cayendo y sus suspiros mezclándose con el vapor que empezaba a subir.
Él tomó el jabón líquido y vertió un poco en la palma, frotándolo hasta hacer espuma y empezó por la espalda de ella, sus manos se deslizaron con