C114- TE EXTRAÑÉ
La voz de Angelo en el teléfono fue un bálsamo instantáneo a pesar del pánico:
—Estoy a quince minutos de la escuela. Voy directo, nos vemos allí.
Aurora colgó y salió corriendo, dejando atrás el risotto humeante y las ventanas abiertas. El viaje hasta la escuela fue un borrón de semáforos en rojo que atravesó sin ver, con las manos aferradas al volante como si fuera un salvavidas.
Solo un pensamiento latía en su mente: Angela, Angela, Angela.
Cuando llegó al estacionamien