C65-BLAIR ES MÍA
Cuando estaban a punto de salir, los dos teléfonos sonaron al mismo tiempo. Mateo miró la pantalla y era uno de sus hombres.
Aquiles también miró la suya, se miraron.
—Dime —respondieron al unísono.
La voz del contacto de Mateo llegó rápida, urgente.
—Señor, tenemos algo. Las cámaras de seguridad cerca de King's Cross, mostraron una furgoneta blanca, matrícula parcial, tomó la salida norte hacia la M1. La seguimos por satélite hasta una salida cerca de Milton Keynes. Perdimos la