C75- CÓMO LA EXTRAÑABA
De repente, Bianca rompió el beso de golpe, separando los labios con un jadeo húmedo y Mateo la miró desde abajo, el pecho subiendo y bajando rápido, con los ojos oscuros y brillantes, como si acabara de correr una maratón y aún no hubiera llegado a la meta.
Ella se apartó despacio, se levantó del sofá y se quedó de pie frente a él.
La luz tenue del salón le caía sobre la piel, resaltando el rubor que le subía desde el pecho hasta las mejillas, pero lo miró con una mezcla