C70- LAS DOS CARAS DE LA MONEDA
Bianca salió de la habitación y encontró a Angelo en el pasillo, apoyado contra la pared con una taza de café frío en la mano. Tenía la mirada perdida en algún punto del suelo, como si estuviera repasando mentalmente todo lo ocurrido esa noche.
Al sentir su presencia, levantó la vista y esbozó una sonrisa cansada.
—¿Estás bien? —preguntó ella, notando las manchas de sangre que aún tenía en la camisa.
—Yo no recibí ningún disparo. Estoy bien.
—Me refiero a...