C73-SOLO PLACER
El coche se detuvo frente a un edificio moderno en el centro de Londres. Bianca bajó sin esperar a que le abrieran la puerta, tambaleándose ligeramente por el efecto del alcohol pero con una determinación que contradecía su estado.
—Vete —dijo al chófer, que la miraba preocupado desde el asiento delantero.
—Pero señora, no puedo dejarla sola aquí, a estas horas...
—Vete —repitió ella, más firme, con ese tono que había aprendido de los Blackwell, ese que no admitía discusión—. Yo