C31-¿NO ERES ACASO SU ESPOSA?
Ella guardó silencio.
Dudó.
Hablar de su matrimonio con un extraño le parecía una línea que no debía cruzar. Pero algo en la forma en que él lo preguntó la hizo suspirar y asentir despacio.
—Sí. Fui a cenar con un cliente y… se apareció. Como si estuviera celoso.
Mateo se tensó, todo su cuerpo se puso rígido y continuó.
—¿Y tú no le crees? Es decir… eres una mujer por la que cualquier hombre se sentiría territorial. ¿No sentiste nada cuando él…?
—