C30-¿ES POR TU MARIDO?
Al día siguiente, Bianca se reunió con Braulio en una cafetería discreta del centro. Mientras revolvía su té con la cucharilla, evitaba su mirada. El recuerdo del beso con Mateo persistía en su mente, haciendo que sus mejillas se encendieran cada vez que lo recordaba.
—Lo siento… de verdad, no quiero que pienses que…
Braulio la observaba con curiosidad, inclinando ligeramente la cabeza.
—¿Qué pasa? ¿Por qué me miras así? —preguntó ella, incómoda.
El español