Y llego la noche de despedida de soltera de nosotras las novias, Sophie, mis amigas de la universidad estaban conmigo para llevarnos, no sé adónde, pero nos alistamos y nos fuimos en dos autos llenos, Adam y los demás hombres más temprano se fueron.
En el auto era la algarabía, los chistes, las cosas morbosas que nos decíamos, hasta que llegamos a un lugar ruidoso, pero las canciones eran muy fuertes por no decir eróticas, unos grandotes nos abrieron las puertas con una gran sonrisa, dentro del