Nos despertamos por unos golpecitos en la puerta y la voz de Juddy diciendo
—Levántense dormilones, ya es tarde en una hora vienen los futuros padrinos, ya todo está listo, solo faltan ustedes
Le contesté que ya estamos despiertos, ella se fue y nosotros estirándonos con pereza más que todo por el ajetreo amoroso que nos dimos, Adam me tenía abrazada, no quería soltarme y decía.
—Tengo sueño, que esperen un rato, quiero dormir
Sus brazos alrededor de mi cintura me tenían prisionera, me acurruqu