45. Un beso con sabor a cielo
Y entonces todo pasa, no hay marcha atrás, nada es comprendido, el tiempo se detiene.
El anhelo consigue verse entre sus labios, que por un instante viajan al cielo, y bajan al paraíso que se deslumbra en lo que ahora, ni siquiera, dan nombre.
El aliento es lo primero que se esconde. Se envuelven sus bocas para hacerse uno solo y la primera bocanada de aire se enreda en sus pulmones y tienen que separarse para entender lo que han hecho. Se miran a los ojos, se cierne sobre ellos dos la posibil