205. Desdichada
Pero no puede responder y tiene que navegar en los innecesarios pensamientos que se vuelven fríos y huraños. Sabe que tiene Alejandra caminando a su lado mientras trata de no ver algo más sino como los ojos de Elizabeth la están viendo marcharse. Y no pone lugar ni sentido cuerdo ante esto. Y no puede lograrlo en realidad.
Una vez puede sentir el aire de este día, cuando ya se ha soltado de los brazos de Alejandra, finalmente lo suelta. Deja en abandono todo lo que se había estado escondiend