144. ¿Es tuyo?
Las manos de Maya se van a su teléfono y se quita el gorro que tiene puesto, tirándolo dentro de su pequeña cartera.
Da unos pasos más hacia adelante y no pretender mirar a los lados ahora. su ensimismamiento está concentrado en la hora del teléfono y en las noticias de las calles que ha divisado, puede ser una posible distracción.
Y esa distracción le cuesta un empuje ligero que viene a su lado.
Maya se detiene para mirar la persona que apenas ha chocado y se tambalea otro poco más para al