117. Odio
Diana deja de hablar.
La mirada de Maximiliano cambia rotundamente.
Robert gira su rostro hacia él, y le envía también una mirada agridulce hacia Diana.
—Creí que lo sabías, Max. Apenas lo vi esta mañana.
Ninguno de los dos obtiene una respuesta. El silencio que ronda el rostro de Maximiliano es, sin duda, terrorífico.
Robert da un paso hacia él para tomarlo del brazo cuando lo observa girarse en sus talones.
—Max…
—No me toques.
Y se zafa, saliendo del recuadro.
Diana cierra los ojo