Capítulo 6; Una excusa para verlo. 👀
¡Lo había intentado, sí que lo intentaba, pero no daba resultado!
Pasaba de medio día cuánto Ámbar entró con paso firme a la iglesia, habían unas pocas personas en los banquillos, de rodillas
elevando plegarias, en apariencia, almas abatidas que buscaban un milagro o, cercanía con Dios.
Y luego estaba ella, con intenciones egoístas y prohibidas, que no podían ser controladas.
Caminó hasta la segunda hilera de banquillos y se sentó...
—Aquí estoy, de nuevo... sabes que una parte de mi quiere