Capítulo 79; Tu amor es un pecado.
Samuel había llegado a casa, después de ir rápidamente a la oficina y encargarse de firmar algunos documentos, necesitaba estar con Ámbar, también con Melina mientras obtenían alguna información sobre su pequeña hermana. Se sorprendió cuando encontró la casa vacía, ¿A dónde habían ido?
—¡ÁMBAR... MELINA!— gritó— ¡YA LLEGUÉ!— pero no obtuvo respuesta. Instintivamente se preocupó, ¿sería posible que hubiese venido la policia?
Su celular timbró anunciando que tenía un mensaje, al abrir se encontró