—Nicolás se ha ido a un lugar muy lejano, pero mañana iré a buscarte. Duérmete tranquila, ¿sí?
Aunque Diego deseaba estar con su hija, ya era tarde.
Durante la videollamada con Marina, él se mantuvo a un lado, fuera del alcance de la cámara, para no interrumpir la cariñosa conversación.
Marina levantó al instante la mirada y, al cruzarse con los ojos de Diego, ambos esbozaron una ligera sonrisa.
Yulia parpadeó varias veces, con los ojos algo enrojecidos.
—¿Cuándo va a regresar Nicolás?
Nicolás h