Marina abrió la puerta del auto y se acomodó en el asiento del copiloto.
Pedro arrancó el vehículo a gran velocidad y comentó:
—La señorita Leticia y el señor Diego hacen una pareja muy bien armonizada.
Marina, con los ojos ligeramente enrojecidos, observaba la mansión que se alejaba en el retrovisor y respondió en voz baja:
—Sí, son una pareja muy adecuada.
La compatibilidad era clave en estos casos para que una relación funcionara a largo plazo.
Una vez entregado el cuadro, Marina llamó a Lui