Por la mañana, la criada entró con un paquete muy importante.
—Señor, ha llegado un paquete para usted — así lo anunció.
Camilo vio que el remitente era Marina. Al abrirlo, encontró una muñeca y pidió que la colocaran de inmediato en la habitación de Daniela.
Justo en este momento, Yadira bajó las escaleras y vio la muñeca que la criada sostenía con delicadeza. Sonriendo, preguntó:
—¿Quién envió este regalo para Daniela? La muñeca es preciosa.
—Es un obsequio de Marina —respondió al instante Cam