Diego guardó su celular en el bolsillo mientras permanecía en el hospital.
Marina, tras dos días lidiando con la fuerte diarrea, finalmente fue al estacionamiento del Grupo Jurado a recoger su deportivo.
Aprovecharía esta ocasión para devolverle a Camilo el saco de traje que le había dejado.
Al llegar, Marina llamó a Quiles:
—Quiles, el señor Camilo dejó un saco en mi poder. ¿Podría subir a entregárselo?
Quiles le pidió que esperara por un momento, colgó la llamada y se dirigió apresurado a la