Marina sabía muy bien que se encontraba en una situación peligrosa, al borde de un abismo del que podría ser difícil salir ilesa.
Camilo había estado completamente obsesionado con Yadira durante años, y ahora que tenían una hija, sería complicado que realmente la traicionara.
Sin embargo, a Marina no le preocupaba eso en lo absoluto.
Su único objetivo era convertirse en una espina constante en el corazón de Yadira, generando así malentendidos entre ellos.
Fuera del auto, la ciudad brillaba co