Capítulo 608
Al día siguiente, Daniela se despertó sintiéndose agotada. Se había acostado muy tarde anoche. Cuando se levantó, Augusto todavía estaba dormido. No quiso despertarlo, ni siquiera desayunó, simplemente salió directo a la oficina.

Baltasar, que había llegado temprano, estaba entretenido enviándole mensajes a Yulia sobre lo que tenía que llevar para el viaje. Justo cuando terminó de escribir, escuchó el firme sonido de unos tacones. Al voltear, vio a Daniela acercándose.

—Baltasar, prepárame un ca
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