Daniela miró de reojo la hora y decidió cambiar de tema con Lidia.
—Mejor empecemos con el maquillaje. ¿No te parece?
—Está bien —aceptó Lidia, mirando a Baltasar—. ¿Y él quién es?
Daniela sonrió con suavidad y le explicó.
—Es mi nuevo asistente personal, se llama Baltasar.
Como ya no tenía nada que hacer allí, Baltasar decidió salir de la oficina. Regresó a su escritorio y se puso a trabajar en lo quedó pendiente.
Cuando llegó la hora de salir, ya había terminado todo, así que decidió llamarla.