Capítulo 46
—Perdón, no estaba molesto contigo. Le pedí a Quiles que contactara a Rosario, esa compositora... ¿no querías que ella te escribiera canciones para tu álbum?

Yadira, con los ojos aún llenos de lágrimas, parecía estar muy vulnerable:—¿De verdad?

Ella solo había mencionado el tema en una ocasión, jamás imaginó que Camilo le hubiera dado seguimiento.

Camilo, con una leve sonrisa de resignación, tomó de inmediato un pañuelo y le secó las lágrimas:

—Es cierto.

Rosario era una compositora muy misterio
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP