—Perdón, no estaba molesto contigo. Le pedí a Quiles que contactara a Rosario, esa compositora... ¿no querías que ella te escribiera canciones para tu álbum?
Yadira, con los ojos aún llenos de lágrimas, parecía estar muy vulnerable:—¿De verdad?
Ella solo había mencionado el tema en una ocasión, jamás imaginó que Camilo le hubiera dado seguimiento.
Camilo, con una leve sonrisa de resignación, tomó de inmediato un pañuelo y le secó las lágrimas:
—Es cierto.
Rosario era una compositora muy misterio