Llegaron a la zona de camping, donde Víctor y Yolanda ya tenían todo listo para la parrillada. La carne chisporroteaba en la parrilla, y el aire se llenaba con ese delicioso y impregante aroma a asado que tanto les gustaba.
Yolanda, al verlos llegar, les hizo un agradable gesto.
—¡Yulia, ven a probar mi carne asada! —dijo, con una sonrisa pícara.
Diego dejó a Yulia para que fuera con Yolanda y se sentó en ese instante junto a Marina.
Víctor, al ver que Yolanda estaba a punto de darle a Yulia su