¿Qué pasa? ¿Ya no vas a llamar? Todos estamos ansiosos esperando —Andrea vio que Marina había marcado el número, pero parecía que nadie contestaba. Después de un rato, colgó y miró su celular, como si estuviera revisando en ese momento algo. No intentó volver a marcar.
—Sigues fingiendo —Andrea soltó una risa burlona.
Lorenzo, sudando por el intenso calor, se pasó la mano por la frente. No quería seguir con esa escena absurda.
—Si no se van, yo me voy primero.
Andrea lo miró con arrogancia.
—¿A