Las luces de neón del bar parpadeaban tenuemente, iluminando con grandes destellos la calle oscura. Un auto negro permanecía estacionado a un lado, oculto entre las sombras.
Dentro del vehículo, Victor observaba atento en silencio. Su rostro serio y atractivo se reflejaba en el vidrio de la ventana, mostrando una distante expresión.
Revisó la hora en su reloj, dejó escapar un ligero suspiro y, tras unos segundos de reflexión, decidió salir del auto y entrar al bar.
En el interior, Yolanda disfr