Al llegar Marina a la oficina, revisó de inmediato los resultados de su análisis de sangre: todo estaba en orden.
Luego, entregó a Luis su informe. Al entrar en su despacho, lo encontró con el ceño fruncido. ¿Acaso los resultados de su visita al urólogo no eran buenos?
Luis, ajeno a las conjeturas de Marina, sintió un leve nerviosismo al abrir el documento. Al ver que todo estaba normal, respiró aliviado.
Dejó el informe a un lado y, al levantar la vista, se encontró con Marina, que parecía te