Las dos apenas se conocían.
Al principio, Eloy lucía algo molesta, pero su actitud cambió cuando Marina pagó cada artículo que elegía.
Yadira no esperaba encontrarse con Marina.
—Señorita Marina, quiero comprar este vestido. ¿Te importaría pagarlo?
Mientras Marina realizaba el pago, Eloy se miraba repetidamente en el espejo, sosteniendo el vestido.
Yadira sonrió al observar el vestido en manos de Eloy.
—Es precioso.
Eloy giró la cabeza y reconoció a una mujer con gafas de sol.
—Muchas gracias.
—