Capítulo 96: Las pasiones reprimidas.
Katherine sentía su respiración agitándose, sin embargo, no sabía si era debido a los nervios…o al placer.
—Ya te dije que aquí nadie viene, tranquila, nadie nos descubrirá…además, ¿Qué es la vida sin algo de riesgo? — dijo el apuesto magnate, y sonrió antes de besar a su amada en los labios.
Y mientras él se perdía en besarla, y Katherine, se perdía en el beso que nuevamente lograba rendirla, las atrevidas manos de Henry aprovechaban para deslizar los delicados pantis de Katherine de entre sus