Capítulo 167: Brote psicótico.
En España, Emily sonrió cuando vio que su periodo menstrual había llegado con normalidad; había tomado religiosamente las pastillas que astutamente había llevado con ella para evitar quedar embarazada del miserable Urrutia que la había comprado.
—Esto es un alivio… — murmuró Emily en un suspiro de tranquilidad, sin embargo, no se había percatado de la presencia de su cruel esposo que la observaba atento desde la puerta entreabierta del baño.
Sebastián, al ver a su esposa sonreír tan felizmente