Capítulo 129: El escape.
Henry seguía escuchando a sus hombres que habían comenzado a discutir, pero el magnate ya tenia en claro lo que tenía que hacerse.
—Silencio, paguen lo que pida ese hombre y consíganme los datos de ese perro maldito, rescatar a mi exesposa es lo único que me importa. — demando Henry.
—Si señor. — respondieron sus hombres.
Dando otra calada al cigarrillo, Henry caminó a la ventana de su cuarto de hotel para mirar la violenta tormenta que desde hacía varias horas se desató sobre Londres. No impo