-Dos días Isabel, es decir 48 horas para decidirte. Este es el tiempo que nos podemos tomar. Después de las 48 horas , te diré la fecha de nuestra boda. Quería hacer las cosas a tu manera pero no me dejas. Por lo visto, Felipe ya lo tenía muy decidido. Se fue dando un portazo después de vestirse malamente, despeinado y con la.ropa.a medio poner.
Caí en la cama y froté mi cara con las manos. Por mucho que piense en como escaparme de ese enredo que mi familia causó, no veo ninguna vía posible. M