Star huele a ese chico del que tanto que le advertí que se alejara.
—No creí que vendrías —la miré.
—De hecho, tengo sueño y no quería, pero ya estamos aquí. —Se encoge de hombros sin mirarme.
Aún sigue enojada, ¿por besarla? No sabía que eso era lo que provocaba mis besos, enojo.
Yo miré a Rocky buscando una explicación.
—¿Qué? Yo quería venir y no podía dejarla dormir en casa sola.
—Pudiste quedarte con ella.
—No estoy tan loco para hacerlo, prefiero ver la pelea, no sabes lo insoporta