Capítulo 49
Me duele todo, intentar levantarme de la cama es una tortura, luego recuerdo que no necesito hacerlo y me quedo quieta por un momento, pero alguien llama a mi puerta y rompemos esperanzas, con esfuerzo consigo ponerme en pie y abro. Es Amira, se me queda viendo.
– ¿estas bien?
– ¿de qué hablas? – señala mis brazos, miro en esa dirección y veo a lo que se refiere, están llenos de moretones bastante grandes, la tomo del brazo y la hago entrar
– ¿Qué sucede? ¿Quién