Daniel comprendía los sentimientos de Jonah, era imposible no hacerlo. El muchacho había demostrado una actitud de defensa frente a lo que presenció en aquella cocina. Sin embargo, estaba seguro de que los sentimientos de ese muchacho pueden ser pasajeros y no debía hacerlo sentir mal con ello.
—¿Es Sam? — Preguntó finalmente. El joven asintió y luego escondió sus manos debajo de la mesa. —Entiendo. — Jonah frunció el entrecejo y luego lo miró.
—¿No está enfadado?
—Enfadado no, confundido. — Jo