Samantha se acercó a Daniel y lo miró con una sonrisa.
—Gracias por esto.
—No es nada. — Los dos compartieron miradas de una forma que para los demás era entendible, cariño. Sin embargo, ninguno de los dos fue capaz de darse cuenta. La joven rompió el contacto visual y se dirigió a sus estudiantes.
—Ellos son algunos de mis alumnos. — Le explicó. —Virginia, Angela, Jonah, Fran y Clara. Los cinco son parte del consejo del baile.
—Un placer chicos, soy Daniel Harrison.
—Vaya que es apuesto. — Com