La fiesta fue un éxito. Todos en la escuela hablaron de los cupcakes y lo deliciosos que estaban. Había pasado dos días de la dichosa fiesta y el día de brujas estaba cada vez más cerca.
Se encontraba en casa jugando con Lucas cuando Daniel apareció en la habitación para informarle que era hora de dormir.
—Quiero un cuento. — Solicitó el pequeño y los dos tuvieron que pensar en uno. Sam recordó la historia de un libro que había leído, sobre una chica que no tenía nada y de pronto lo tiene todo.