En el camino de regreso a la Ciudad de Perla, Daniel se rio al recordar cómo Delia lo había menospreciado.
Si lo suave no funcionaba, probaría con lo firme.
No podía creer que no pudiera manejar a una sola mujer.
Una vez que Delia regresara con Marc, todo se resolvería.
Marc estaría tan embelesado con la alegría de recuperarla que no se fijaría en los métodos que había usado.
Mateo tampoco se enfrentaría a Marc por una mujer.
El heredero de la familia Vargas solo jugaría con ella para pasar el r