—Las cosas son tal y como las ves —dijo el abuelo con tono melancólico y dolorido—. Fuimos nosotros, los Romero, quienes le fallamos a Estíbaliz. ¡No pude criar bien a mi propio hijo!
Mi suegra fallecida tenía un nombre hermoso, Estíbaliz Fernández.
Al oírlo, también me quedé profundamente impactada. ¡Resulta que mi suegra no murió simplemente de un parto difícil!
Ella, mientras llevaba el embarazo, fue empujada por alguien por las escaleras. ¡Y la persona que la empujó resultó ser Mónica, la ma