Capítulo 129
Le dirigí una mirada con gratitud y luego también entré en la sala con confianza.

—Buenos días. Soy Ania Lamberto. Hoy vine aquí a aclarar este asunto de plagio de diseño con ustedes de forma clara y sencilla.

Ania me siguió de cerca y reveló una sonrisa con desdén:

—Bueno, si quieres limpiar tu nombre, empieza ya.

Se veía muy segura. De no haber sido por mi costumbre secreta de protegerme, este asunto habría desarrollado siguiendo su ritmo, y yo no habría tenido manera de defenderme.

—Primero,
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App