José, por supuesto, creyó esas palabras.
Sabía que no era solo una amenaza vacía.
Pero desde que decidió estar con Olaia, ya había anticipado que llegaría este momento.
Contuvo sus emociones, sin prisas ni nervios, y dijo con calma: —Abuela, si algún día, realmente, deciden hacerle algo a Olaia, entonces mi relación con la familia Jurado estará completamente rota.
—Lo dejo claro: yo y ella, solo avanzaremos juntos, para lo bueno y para lo malo.
—Ya entiendes lo que quiero decir.
...
Diana, final