Cuando José se acercó a ella, Olaia en un principio pensó en dejarse llevar y disfrutar del momento.
Pero ahora que realmente se había encariñado, sentía que quería arriesgarse.
—Diana, no voy a decirte las palabras bonitas ni las explicaciones vacías. No pude controlar a Paula, fue un error mío, y lo reconozco.
—En cuanto a lo que pasa entre José y yo, por ahora no hay forma de separarnos. No hace falta que sigas viniendo a darme consejos. Lo que pase en el futuro, no se puede predecir. Nadie s