Ella sonrió levemente mientras tomaba el celular: —¿Qué instrucciones tienes?
Mateo echó un vistazo hacia atrás, observándola con atención: —Da una vuelta.
Delia lo miró, arqueando una ceja: —Ya fue al set de grabación, ¿y me dices que no lo sabías?
Este piso estaba lleno de tus hombres, no hay manera de que no lo supieras.
Mateo esbozó una sonrisa sutil: —Eres muy astuta, querida.
Delia notó que él seguía dentro del coche: —No me digas que realmente no puedes entrar al complejo.
Mateo soltó una