Santiago no dejaba de repetir que ella era su exnovia, mientras que Mateo bromeaba diciendo que era el alma gemela de José. Curiosamente, él jamás lo negó.
—Paula, más te vale decirme la verdad. Si no, aunque quiera ayudarte, no sabré cómo hacerlo.
Paula dirigió una mirada a José, pero enseguida negó con la cabeza de manera desesperada frente a Marlene.
Era evidente para todos los presentes que había algo oculto detrás de la situación, aunque también notaron que Paula temía a José y no se atreví