— José, lo hago por tu bien. He notado que Olaia me mira con desconfianza, y creo que quiere irse para no ser un estorbo para ustedes.
— Aunque me vaya, no regresaré a la familia Jurado, ni le contaré nada a tu madre. Mi plan es irme al extranjero y no volver nunca más. Si realmente te importa lo que compartimos, tal vez podrías hacer un favor y enviar las cenizas de mi abuelo al extranjero. Así no estaré sola.
José frunció el ceño, su rostro cada vez más tenso.
Guardó silencio unos segundos ant