Capítulo 77: No te creo, CEO.
Rosalind yacía de pie contra el escritorio elegante de ese CEO en su oficina. Por los ventanales, la luz tenue del atardecer brillaba levemente en un dorado opacado por las nubes grises.
Frente a ella, de pie, su esposo Donovan, acorralándola con una de sus manos apoyada en el escritorio por el costado de Rosalind, y la otra mano acariciando la mejilla de esa hermosa mujer rubia. La cercanía de sus cuerpos, levemente rozándose, sus rostros a centímetros de distancia.
El silencio era profu