Capítulo 70: Pérdidas que duelen.
Alphonse rió, con un sonido quebrado.
—¿Rehacer mi vida? ¿Con vigilancia? ¿Con ustedes persiguiéndome como si yo fuera un culpable? —dijo ese joven hombre—. ¡No! No lo acepto.
Se dirigió hacia la puerta, caminando rápidamente. El agente policial se acercó a Donovan un poco y habló con respeto.
—Señor Ainsworth —dijo el agente—. Vigilaré al señor Alphonse, donde vaya.
Donovan asintió sin prisa.
—Hazlo —respondió—. Y llámame si hay una emergencia.
Alphonse los escuchó apenas, pero no