C150: La primera vez que te vi.
Raymond permaneció varios segundos en silencio antes de responder. Sus ojos no se apartaron de Ámbar ni por un instante; la observaba con detenimiento, disponiéndose a revelar algo que ha permanecido soterrado demasiado tiempo.
—Lo siento —expreesó finalmente.
Ámbar parpadeó, confundida.
—¿Lo sientes? —repitió, sin comprender del todo—. ¿Por qué? Soy yo la que debería disculparse contigo después de haber hecho tanto berrinche. —Una sonrisa tímida, casi avergonzada, curvó sus labios—. En vez de